La mayoría de chicos de secundaria y bachillerato escuchan hablar de matemática y se sienten intimidados. En una ocasión llegué al salón y un chico comenzó a gritar, Odio las matemáticas! saben que no me gustan y aún así quieren verme sufrir! Odio con todo mi ser las matemáticas!
No se a cuantos les haya pasado una situación similar, pero en mi experiencia decidí no darle clase ese día por varias razones:
Entendemos por enseñanza el proceso bi-dimensional que tiene como propósito modificar la conducta de la persona. Si mi objetivo aquel día era enseñar cierto tema de mi programación, debo hacerlo en conjunto con el estudiante. Es un error asumir que es el docente quien tiene la obligación de hacer que el estudiante aprenda sin que haya una disposición a aprender por parte del mismo. El docente puede estar muy capacitado, tener muchos años de experiencia, títulos y más, pero necesita de la voluntad de los estudiantes para desarrollar la didáctica adecuada.
- Elizabeth Mazariegos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario